¿En qué situación embarazosa has pedido ayuda?

pedir_ayuda

Los que me conocen personalmente saben que una de mis pasiones radiofónicas es “la hora de los fósforos“, que dirige Carlos Herrera en su programa de mañana con su excepcional equipo de contertulios, a eso de las 10 de la mañana.

Como no iba a ser de otra forma, no quería dejar pasar la oportunidad de escribir una entrada en mi blog para engancharos al que considero uno de los mejores programas que se pueden escuchar en la radio. La hora de los fósforos es la mejor vía para conocer a un país lleno de personajes increibles que narran día a día situaciones excepcionales e increibles y que cómo no, van en la linea y contenido de este blog.

A continuación os dejo el que creo que es uno de los mejores programas que he escuchado y cuyo tema del día son aquellas situaciones surrealistas e increibles en las que se ha visto más de uno metido y en las que no ha tenido más remedio que pedir auxilio. No os podeis perder la llamada de del tipo que se pilla el miembro con la cremallera con sus tias delante, la del enganche fatídico con los piercings en las partes pudendas, la llamada de 2 tipos que llaman al 112 debido a que se quedan enganchados mientras hacen guarrerida española y cómo no, la del hombre que se caga entero en el servicio del bar de un hotel. Son increibles.

[youtube width=”600″ height=”25″]http://www.youtube.com/watch?v=anYGVm03JOY[/youtube]

Como anecdota de cosecha, podría haber llamado ese día y haber contado mi historia aquel fatídico día en el que me hicieron el reconocimiento médico en mi empresa. Como otras veces una caravana en plan UVI movil de la empresa que se encarga de hacernos los chequeos viene a la empresa y en ella nos hacen el chequeo tipico en el que te oscultan, te toman la tensión, te miran la espalda, si tienes contracturas, la vista, etc… y, no me pregunteis por qué, te dicen que te quites la camisa para realizar toda esa serie de tareas. En mi opinión pienso que con abrirla sería suficiente, pero no, tenemos que quedarnos sin camisa.

Pues bien, me llaman, acudo a la caravana, el médico empieza a hacerme preguntas y mientras va apuntando en un papel mis datos, me dice que me quite la camisa y la corbata (en mi empresa tenemos la obligación de ir en camisa y corbata, es una norma y no nos la podemos saltar). Pues bien, empiezo quitándome la camisa, me desabrocho el primer botón, el segundo, el tercero, termino de desabrocharlos todos y cuando me voy a quitar la camisa, se me engancha la muñequera de la camisa en el reloj. ¿Cómo? pues porque no habia desabrochado el botón de esta. Con una mano inutilizada debido al absurdo enganche, intento desabrocharla con la otra mano, pero sin saber cómo, me ocurre exactamente lo mismo en la otra manga quedándome por consiguiente completamente maniatado y atrapado por mi propia camisa como si de un cristo se tratara, sin camisa y amordazado. Mientras tanto el médico ignoraba tan absurda situación puesto que seguía escribiendo en un papel y fue entonces cuando, mordiendome la lengua y en el más completo ridiculo tuve que pedirle ayuda para que me liberase de mi camisa. Casi 10 minutos dentro de la caravana intentando desenganchar la manga del reloj. Un espectaculo.