Subiendo la torre Dom de Utrecht, “El faro de Holanda”

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Pasear por Utrecht y que la torre Dom pase desapercivida es casi un imposible y dada mi predilección por subir a los sitios más altos, miradores o edificios de los lugares que visito, esta torre,  siendo un símbolo de la ciudad y la más alta de Holanda, me supuso un caramelo irresistible que sin tejado que se le resista y al que no pude dejar de visitar.

Imponente, omnipresente, gigantesca y repleta de escalones y más escalones. En concreto 465 escalones que recorrerán los 112 metros de altura desde la que en los mejores días podréis divisar desde Ámsterdam hasta Rótterdam asi como una decena de iglesias de ciudades como Amersfoort, Rhenen, Montfoort, Oudewater o Woerden.

Después de una larga mañana con las bicicletas eléctricas recorriendo toda la ciudad de aquí para allá, nos dirigimos a la oficina de turismo de Utrecht que se encuentra a los mismos pies de la torre Dom.

En la misma oficina de turismo podréis sacar los tickets, 7€ y pico y os dirán que esperéis a que se reúna el grupo junto a un guía que explicará el recorrido a través de las escaleras y pasillos de la inmensa torre. Mientras que esperais y no, podeis comprar algún que otro souvenir de recuerdo e informaros sobre el alquiler de las bicicletas eléctricas que recomiendo encarecidamente.

Con el guía listo y el grupo en marcha, comenzamos nuestra ruta topándonos de frente con la que parecía un gigante de piedra que quisiera sepultarnos.

No me digais que la foto que pongo a continuación no da esa sensación.

La torre Dom fue construida durante los años 1320 y 1382 y en su interior alberga nada más y nada menos que 13 campanas de casi 32 toneladas en total y que seguro podrás escuchar en alguno de tus paseitos por Utrecht.

Aquí tenéis una de las campanas más grandes en el interior de la torre con un diámetro aproximado de casi 2 metros! Aquel lugar me recordó mucho a campanarios como el de Notre Dame.

Tomaos la subida con calma, despacito y buena letra y bueno, para todos aquellos curiosos de esta torre, aquí os dejo nuestra subida por la que en su día pudo ser el museo del escalón pero que acabó llamándose torre Dom.

Una vez arriba, impresionantes vistas panorámicas de la ciudad, que entre el sonido de las campanas y el del propio viento, lograron enamorarnos de una ciudad que jamás olvidaremos. Una pasada ver tanto tejadito de pizarra junto y el trazado del viejo canal de Utrecht salpicado por sus puentes y acompañado de verdes árboles.

Después de un respiro en la cima, toca la bajada, pero como toda buena subida, tiene una buena bajada, os animo a que esta la bajeis de 2 en 2!