3 días por Estambul, qué ver, hacer, visitar y degustar en una de mis ciudades favoritas

La puerta de Europa a Asia. El puente entre oriente y occidente. Una de las grandes capitales de Europa y del mundo que me faltaba por visitar y en la que tenía puestas más expectativas. Un viaje diferente. Algo fuera de lo común. Ni Asia ni Europa. Eso esperábamos encontrar tanto yo como mi amigo Manolito, uno de esos grandes viajeros que todos queremos tener como compañero de maleta y con el que durante 3 días recorrí la ciudad de las mezquitas, los kebab, los baños turcos con “masaje-paliza” (ya sabréis por qué), skylines con atardeceres mágicos bajo la llamada a la oración, el exotismo de la ciudad y rincones de película con momentos memorables por los mejores sitios que ver y las cosas más divertidas que hacer en Estambul que a continuación repaso de una en una con alguna que otra anécdota que os aseguro no estará de más…

Qué ver en Estambul

Alucinar con las mezquitas en la noche en el parque de Sultan Ahmet

Tras aterrizar en la ciudad, aún con las maletas y mochilas a cuestas en busca del que sería nuestro hotel esa noche vivimos probablemente uno de los primeros recuerdos que se me vienen a la mente tras mi viaje a Estambul: ver por primera vez las mezquitas azul y Sophia y encima, iluminadas.

Entre el ajetreo maleta arriba, maleta abajo, tranvía por una lado, metro por el otro, aparecieron de forma mágica cada uno de los alminares de la mezquita azul en la noche.

Minaretes de la Mezquita Azul a la luz de la luna en la noche

La sensación como digo fue de magia. Me resultó sencillamente espectacular.

Santa Sophia en la noche a la luz de la fuente

Esas enormes mezquitas, brillando en el cielo oscuro de la noche parecían sacadas de un cuento de fantasía.

Mezquita Azul de noche

Mezquitas en la noche de Estambul

Sin duda alguna, un paseo por el parque de Sultan Ahmet, entre las mezquitas Azul y de Santa Sophia, dejando correr los minutos, sentado en alguno de los banquitos que hay junto a la iluminada y colorida fuente del parque, es una de las mejores cosas que puedes hacer en Estambul por la noche y uno de los momentos más mágicos y especiales que vivirás en la ciudad.

Mezquita Azul de noche

Blue Mosque at night

Te sentirás en otro mundo.

Pringarte los dedos hasta arriba con los mejores Kebab

Una de esas cosas imprescindibles que no perderse en Estambul bajo ningún concepto es el probar uno de sus muchos restaurantes Kebab. Cómo no.

Kebab de Estambul

No voy a entrar en detalles sobre cómo son y qué llevan porque creo que es de las comidas más internacionales que existen junto con la comida italiana pero… no me negaréis que la pinta del kebab que nos pedimos no es espectacular…

Comiendo en Estambul un kebab

Pintaca y os aseguro, que mejor sabía. Para mi el mejor kebab es el de cordero. Un auténtico es-pec-tá-cu-lo. De hecho creo que es la mejor elección, pero también podéis probar el de pollo y compararlo con el de España. Notaréis rápidamente la diferencia. No digo más.

La pinta de nuestro Kebab en Estambul

Un paseo como gatos por la noche de Estambul

A uno le hablan de Estambul, una de las capitales europeas más visitadas, y lo primero que a uno se le viene a la cabeza es su famoso skyline de mezquitas, el gran bazar, los baños turcos y por supuesto, bullicio y alboroto en sus calles, no es así? Pues bien, si pensáis así, vuestras expectativas se cumplen, pero… ¿y si os digo que a las 23:00h las calles de la noche de Estambul quedan como si hubieran dado un toque de queda? ¿Incluso en fin de semana? Como en todas las ciudades es cierto que hay zonas donde la marcha se concentra, pero lo que no es normal es encontrar la ciudad tal y como la encontramos, y ojo, aunque a priori pueda parecer aburrido, creedme que para nosotros fue una de las experiencias más alucinantes de todo el viaje.

Calles comerciales de Estambul, solas, en la oscuridad

Calles de Estambul en la noche

Poder pasear por rincones como este, calle a calle por una Estambul completamente vacía era lo último que yo me iba a imaginar.

Parecía que nos habían teletransportado a un escenario de videojuego tipo Silent Hill o Resident Evil.

Estambul de noche

Luces nocturnas de Estambul

Al principio reconozco que nos dio algo de yuyu andar por esas calles tan solitarias pero en cuanto te adaptas, caminas un poco y empiezas a alucinar con ese tipo de paisajes urbanos completamente en soledad… simplemente, flipas.

Estambul at night

Imaginad este tipo de rincones que estais viendo bajo el único sonido de vuestros pasos y el de algún gato travieso saltando entre cajas de los puestos de la mañana.

Estambul en la noche

Sin ninguna duda una de esas cosas que si volviera a Estambul no me perdería y que recomiendo totalmente.

Recorrer el palacio Topkapi, la Alhambra turca

Imaginad más de 700.000 metros cuadrados llenos de patios, jardines y edificios en su interior con habitaciones y pasajes como estos que veis a continuación.

Jardines del palacio Topkapi

Pareja mayor disfrazada en carnavales

Disfraz de monja y angelito en el carnaval de cádiz

Disfraz de Limpiadores

Interiores del palacio Topkapi con cojines etc

Entrada al palacio Topkapi justo antes de hacer la cola y apoquinar

Familia turca haciendose una fotografía en el palacio Topkapi

El harén del palacio Topkapi

Plano del palacio Topkapi

Impresionante cúpula mosaico

Interior del harén del palacio Topkapi

Escrituras en las puertas del palacio Topkapi

El palacio Topkapi es a Estambul lo que la Alhambra a Granada y por lo tanto una de las visitas imprescindibles que hacer en Estambul.

Paseando por el interior del palacio Topkapi de Estambul

Rincones de otro tiempo conservados excepcionalmente y que con un poco de imaginación te trasladarán a la época en que los sultanes paseaban por rincones como este. ¿Os imaginais a uno de los sultanes paseando por puertas como esta? ¿Molaría eh?

Puertas iluminadas del palacio Topkapi de Estambul

Su ubicación es alucinante. Se encuentra literalmente entre el cuerno de oro y el mar de Marmara. Una posición estratégica desde donde se controlaba toda la entrada y salida de embarcaciones y que ahora proporciona a los visitantes unas vistas acongojantes desde varios de sus miradores.

Palacio Topkapi en Estambul desde el Panoramic Restaurant

Mirador al Bósforo desde el palacio Topkapi de Estambul

En el palacio Topkapi se encuentran también algunas de las piezas más caras del mundo: el diamante cucharero, de 88 kilatacos y el puñal topkapi, el arma más cara del mundo hecho en oro y esmeraldas incrustadas. Ahí es nada. Yo imagino que acabarían usándolo como abre cartas porque con semejante puñal… como para mancharlo de sangre y que luego no salga.

Manolito dentro del espectacular interior del palacio Topkapi

Como veis todo decorado con azulejos de colores y formas de todo tipo que era lo que se llevaba en la época y un ejemplo de arquitectura otomana. El Porcelanosa de la época vamos.

Manolito en el palacio Topkapi

En este palacio, y más concretamente en el Harén, era donde vivía el Sultán con sus 500-800 mujeres. Todas estas de alto nivel y perfectamente enseñadas para acompañar cuando fuera necesario al sultán. De dirigir todo el meollo se encargaba la reina madre. La mamá del Sultán. Esta señora debía ser de aupa ya que marcaba las directrices que debían seguirse entre las chicas, las seleccionaba para su hijo e incluso dictaba el orden que estas debían seguir para la práctica de la coyunda al sultán. Ríete tu de las madres controladoras de ahora.

Espectacular decoración del interior de habitaciones del palacio Topkapi una maravilla

Como decía, todas estas mujeres vivían junto al sultán en el Harén, y al parecer, según cuentan, el “Salsa Rosa” que se formaba entre ellas a base de conspiraciones y estratagemas con tal de ganar influencia y subir escalafones en el ranking de favoritas del sultán era la leche.

Palacio Topkapi de Estambul Concuvinas

Aquí tenéis la cara que se nos quedó después de entrar en las salas de circuncisiones

Manolito imaginando la sala de circuncisión

600 años de historia, paredes que si hablaran revelarían secretos alucinantes y rincones como estos que te harán adentrarse en películas como las Mil y una noches.

Descubrir el misticismo de las Cisternas de Yerebatán y jugar a ser Sultán

Uno de los sitios que más me impresionaron de Estambul son sin duda la cisternas de Yerebatán. 336 columnas de 9 metros de alto bajo una espectacular iluminación, el sonido de gotitas que caían desde el techo sobre el agua y ese escenario místico de luces y sombras convierten a este lugar en un sitio cuanto menos curioso y espectacular.

Cisternas de Yerebatán en Estambul

Según entras, bajas por una húmeda y resbaladiza escalinata que te llevará a unas pasarelas sobre el agua por las que pasearas rodeado de columnas y con alguna que otra gota que te caerá desde el techo en el cogote.

Interior de las Cisternas de Yerebatán en Estambul que ver

En las cisternas de Yerebatán se pudo llegar a albergar hasta 100 mil metros cúbicos de agua que venía nada más y nada menos que desde los bosques de Belgrado, a más de 20 kilometros de distancia.

Tras la visita, de unos 15 minutos más o menos, ocurrió lo inevitable. Tras la visita, nuestra idea era salir de allí e ir a papear algo pero según nos dirigíamos hacia la calle, nos detuvieron y nos identificaron como sultanes de incógnito. Yo es que lo sabía. Esas cosas no se pueden camuflar. De modo que no pudimos hacer menos que portar las galas que solemos llevar habitualmente y posar para un descojonado gentío que frente a las cisternas se agolpaba.

¿Cuantas veces tiene uno la oportunidad de posar con un disfraz de sultán en un lugar así? ¿Pocas verdad? No era para menos… :D

Sultanes en Estambul Miguel Egido

Comer en el “Panoramic Restaurant” con todo Estambul a tus pies

Tras salir de las cisternas y demostrar nuestro buen hacer como sultanes, ahora sí, pusimos rumbo hacia la séptima planta del hotel Adamar, donde disfrutaríamos de una espectacular vista panorámica de Estambul y almorzaríamos en su “Panoramic Restaurant” y las vistas a la cúpula de Santa Sophia, los minaretes de la mezquita Azul, las Islas de los Príncipes, el Bósforo y el mar de Marmara.

Panoramic Restaurant de Estambul

La idea de ponerse las botas en un lugar así por menos de 15€ mola, ¿no?

Comiendo en el panoramic Restaurant de Estambul

Con vistas a la mezquita más bonita de Estambul: La mezquita Azul. Un lujo.

Mezquita Azul desde el Panoramic Restaurant de Estambul

Pero por supuesto sin olvidar el mágico sonido de todas las mezquitas llamándose las unas a las otras a la hora de la oración. La leche.

Santa Sophia y la Mezquita Azul, visita a las protagonistas del skyline de la ciudad

A día de hoy se desconoce exactamente ni cuántas mezquitas hay en Estambul ni el número de habitantes de la ciudad, ya que según a quién preguntes o el lugar en el que te informes, unos te aseguraran que son 1000 mezquitas para 15 millones de habitantes y otros 3000 mezquitas para 17 millones de habitantes.

Vistas desde la mezquita de Santa Sophia

Pasear por Estambul, ante tal número de minaretes y revuelo entre mezquita y mezquita, puede llegar a alucinarte y a la vez hacerte un lío al no saber muy bien qué mezquitas visitar ni por cual de ellas empezar. Por esta razón, antes de entrar en detalle, nosotros decidimos empezar visitando 2 de las mezquitas más famosas y visitadas de Estambul: Santa Sophia y por supuesto la Mezquita Azul.

Mezquita de Santa Sophia, Turquía

La primera de ellas fue iglesia durante sus 1000 primeros años de existencia, luego pasó a ser convertida en mezquita, se le añadieron los minaretes, se respetaron sus mosaicos y se añadieron esos escudos redondos gigantes que personalmente me recordaron muchísimo a lo que llevaba en la espalda Goku y Crillin.

El gigantesco interior de la mezquita de Santa Sophia

Como veis el interior de la mezquita de Santa Sophia es espectacular.

Caminando por el interior de los pasillos de la mezquita de Santa Sophia

Habitaciones superiores de la mezquita de Santa Sophia

Interior de Santa Sophia

No te vayas de Santa Sophia sin subir a la parte superior de la mezquita pero sobre todo, estate atento a estos briconsejos sobre la construcción de su cúpula, el barroco del andamio y mi teoría personal sobre los medallones de Goku. Atentos.

Ver su interior desde arriba te dará una perspectiva espectacular que dejará a la gente que la pasea como diminutas hormiguitas.

Interior de la mezquita de Santa Sophia

Al salir de Santa Sophia, nos topamos frente a frente con la Mezquita Azul. La otra protagonista de Estambul que encontraréis simplemente cruzando el parque de Sultanahmet.

La espectacular e imprescindible Mezquita Azul

Este es el mismo parque donde estuvimos la noche anterior flipando con las mezquitas en la noche y que de día tiene una de las mejores vistas de ambas mezquitas.

Panorámica de Santa Sophia, la mezquita de Turquía

Mezquita azul en Estambul

Antes de entrar, como siempre, te descalzas y, o bien te pones unos calcetinitos de plástico o bien vas como Mogli por la selva.

Patio interior de la mezquita Azul

Personalmente no me puse los calcetines pero he de reconocer que la bocanada de cabrales que nos tragamos nada más entrar fue importante, de modo que si eres un poco escrupuloso… hombre, yo me pondría los calcetinitos de plástico porque aunque limpien la alfombra del interior de la mezquita… algo habrá, de eso no te quepa duda, ese olor no es por que sí :D

Pies descalzos para entrar a las mezquitas

200 vidrieras y lamparas de araña gigantes son las encargadas de iluminar el enorme interior de la mezquita azul.

Interior de la mezquita Azul

La mezquita es tan grande que en su interior cabría un edificio de 14 plantas, unos 43 metros de altura con 20.000 azulejos en color azul que cubren todo el interior y la cúpula, razón por la que recibe el nombre de Mezquita Azul.

Como curiosidad decir que tiene 6 minaretes, los mismos que La Meca por lo que se lió la marimorena en su momento dada la rivalidad que se creó entre ambas. Como salomónico desenlace se optó por construir en La Meca un minarete más para que esta fuera la mezquita de mezquitas. En fin.

Mezquita Azul desde Santa Sophia

Tomar un té y ver atardecer desde Uskudar, el mejor atardecer de Estambul

Una de las cosas más espectaculares que hacer en Estambul y que sin duda me traigo como recuerdo imborrable de la capital turca es el maravilloso atardecer que disfrutamos como auténticos sultanes mientras tomamos un té, repachingados en cómodos y alucinantes cojines tapizados con alfombras, frente al Bósforo y el skyline de Estambul.

Miguel Egido en Uskudar

Té al atardecer de Estambul desde Uskudar

Dejar caer el sol desde allí mientras el Sol se pone poco a poco tras la torre Galata formando espectaculares contraluces tras las siluetas de las muchas mezquitas de la ciudad fue espectacular.

Magic hour in Istambul

Un momento inolvidable y lugar ideal para los amantes de la fotografía y de la hora azul.

Sunset Turkey

Recorrer las mezquitas menos turísticas

Tanto Santa Sophia como la mezquita Azul estuvieron bien pero si lo que de verdad quieres es sentir como se vive el ambiente de las mezquitas más auténticas de Estambul sin grupos de 2000 turistas que te incordien con empujones y flashes de cámaras de fotos… toma papel y lápiz porque Manolito y yo nos recorrimos algunas de las mezquitas más bonitas y menos visitadas de Estambul.

Preparación para la oración antes de entrar a la mezquita de Suleymaniye

La primera de ellas, y que recomiendo a todo el mundo ya que para mi es la mezquita más bonita de Estambul, es la Mezquita de Süleymaniye.

Mujeres a la entrada de la mezquita de Suleymaniye antes de entrar a la oración

Patio interior de la mezquita de Suleymaniye

Al contrario que en las mezquitas más turísticas, en la de Süleymaniye imperaba el silencio y el respeto.

Esta mezquita está construída sobre una de las 3 grandes colinas de la ciudad y es la más grande de todo Estambul. Aún no entiendo muy bien por qué esta mezquita es muy muy poco turística. Como siempre en el momento en el que haces andar un poco más a la gente… en fin, pasa lo que pasa, pero bueno, eso que nos llevamos a los que nos gusta andar y explorar un poco más.

Interior de la mezquita más bonita de Estambul, la de Suleymaniye

Descubrir sitios como este, en silencio… no tiene precio.

Miguel Egido de Diario de un Mentiroso en la mezquita de Suleymaniye Estambul

Rezando en la Mezquita Azul

Como curiosidad, que yo no me perdería si visitais esta mezquita, destacaría a su cementerio. Curioso, ¿verdad?

Tumbas del cementerio de Suleymaniye en Estambul

La segunda de las mezquitas que visitamos, también desinfectada de turistas, fue la pequeña y escondidísima mezquita de Rüstem Paşa. Encontrarla es una pequeña utopía. Lo mejor es que os dirijáis al mercado de Eminönü y una vez allí preguntéis hasta la saciedad ya que la entrada a la mezquita se hace por una pequeña puerta ubicada entre tenderetes que os conducirá hacia una estrecha escalera que os llevará hasta una enorme terraza superior donde reposa esta espectacular mezquita.

Es increíble que después de que la encontráramos en mitad de un bullicio como el de Eminönü nos encontráramos la mezquita sin apenas gente! El interior de esta mezquita dicen que es de los más espectaculares de Estambul gracias a sus espectaculares azulejos y una azulada luz natural que entraba por las muchísimas vidrieras de la mezquita.

En el interior de la mezquita de Rustem Pasa

Está considerada como la mezquita más femenina y coqueta de todas ya que su construcción se debió a un regalo que hizo un sultán en honor a su hija.

Interior de la mezquita de Rustem Pasa

Como decía anteriormente, en Estambul hay más de 1000 mezquitas. Seguramente haya muchas otras que merezcan muchísimo ser visitadas, pero estas 2 que os digo, aunque no son de las mezquitas más secretas de Estambul, por ahora parecen ocultas ante los ojos de los grupos turistas y creedme que… esto es importante.

Comprar en el Gran Bazar y alucinar en el mercado de Eminönü

Otra de esas cosas que no podéis dejar que hacer en Estambul es una visita al concurrido y regateante gran Bazar de Estambul.

Gran Bazar de Estambul

Prepararos para aguantar el ritmo de un buen regateo y sobre todo que tengáis muy claro que aquí es tonto el último y que si no sabes regatear… mejor te leas esta pequeña guía para un buen regateo que escribí ya que los astutos vendedores intentarán sacarte lo máximo posible de artículos y ropa de imitación muy buenos pero que ni mucho menos valen como uno original.

Polos Lacoste falsos del Gran Bazar de Estambul

El Gran Bazar de Estambul es uno de los mercados más grandes del mundo.

Interior del gran bazar de Turquía

Más de 60 calles de tiendas, tiendas y más tiendas donde poder encontrar de todo. Y cuando digo de todo es DE TODO.

Pistolas en Estambul

La cara que se nos quedó al ver los trajes de celebración de los niños turcos. Moda curiosa.

Y como no podía ser de otra forma… las falsificaciones. Artículos de ropa de primeras marcas a precios de risa con decenas de tenderetes donde compramos camisas Tommy, Ralph Lauren y Lacoste de imitación de primera calidad a 18€ y unas perfectas zapatillas Converse a 12€

Pero si lo que de verdad quieres ver es un mercado, mercado de verdad, acercate un Sábado al mercado de Eminönü.

Aquello es un locurón. Un ir y venir de gentes locales comprando arriba y abajo que te harán sentir y vibrar con el ritmo más auténtico de la ciudad junto a los rostros y miradas más autóctonas de Estambul.

Hombre hablando por teléfono en Turquía Estambul

El ritmo y día a día de este tipo de mercados es algo flipante. Nada que ver con el gran bazar que suele estar lleno de turistas. Aquí en Eminönü, aunque también los había, nada que ver con el gran bazar. Imaginaos estar dentro de un barullo como el que veis con gentes como las de las fotografías. Mola.

Gente de Estambul. Mujer Cubierta vestida de negro

Miradas de Estambul

Señora de Estambul retrato

Aquí nos tenéis a Manolito y a mi en mitad del alboroto de uno de los cruces de calles del mercado ¡Qué risas y qué bien nos lo pasamos! Aún no se por qué nos miraban extrañados. Aunque viendo la siguiente foto… pensarían: “Para los 4 turistas y medio que vienen por este mercado nos han mandado a los 2 más chalados del extranjero”.

Muertos de risa en el mercado de Eminönü

¿Conclusión? Pues que el gran bazar es visita obligada por ponerle cara, practicar un buen regateo y de paso pillar alguna ganga de imitación pero si lo que buscas es contacto con lo autóctono y buenos precios de verdad tu sitio es Eminönü. Para que os hagais una idea tomamos un zumo de naranja por menos de 0,3€, compramos especias y aquí tenéis a Manolito más feliz que una perdiz con una mazorca de maíz (y de paso he creado un pareado, ala!)

Manolito comiendo un maíz en Estambul

Sentir en tus propias carnes un masaje-paliza en algún hamman

De entre las múltiples y variadas cosas que se pueden hacer en Estambul, sin duda alguna una de ellas es darse un “relajante” masajito en uno de los muchos hammanes de la ciudad.

Lleno de espuma en mitad de un baño en el hamman turco

En nuestro caso, tras informarme muy mucho de las múltiples opciones que había en la ciudad, nos decantamos por el Çemberlitas Hamami. La razón fue obvia. Al margen del Çemberlitas, las otras 2 opciones más recomendadas que habíamos leído eran el Suleymaniye Hamman, que presume de ser mixto pero que como vayas con un amigo no te dejan entrar al no ir en carácter de “mixto” y el Ayasofya Hamman, que se nos escapaba mucho de precio pero que ahí os lo dejo por si vosotros sois más pudientes.

Vesturario del Çemberlitas hamman

Por lo tanto, tras el evidente y forzoso descarte de las 2 últimas opciones, pusimos rumbo al Çemberlitas, uno de los hamman más antiguos de Estambul donde nos esperaría una de las experiencias más “anecdóticas”, que no “mejores”, del viaje.

En un hamman turco, Çemberlitas, en Estambul

Dado que la experiencia, tiene lo suyo, decidí recrearme en retratarla en una maravillosa crónica de lo sucedido allí dentro que creeme no tiene desperdicio ya que como dijo Manolito “A la experiencia sólo le faltó que la acompañaran de un servicio en traumatología” pero dado que este no venía incluído, decidimos reencajar nuestros organos y articulaciones con “comida basura de la zona”. O sea ser: Mc Donalds y el famoso… ¡Mc Turco!

McTurco en el McDonalds de Turquía

¿Mola eh? Es lo que viene siendo una hamburguesa en pan de pita! Pero lo mejor, el sitio en el que decidimos comerla. Entre Santa Sophia y la Mezquita Azul.

Comiendo de McDonalds en el mejor restaurante

Caminar, patear, recorrer y explorar Estambul calle a calle

Realmente este es el mejor consejo que te puedo dar a la hora de visitar Estambul: Pasearla. La vida de sus mercados, la entrada y salida de sus mezquitas, los callejones de los alrededores al Gran Bazar, el puente Galata… son lugares perfectos donde conectar con sus gentes y encontrarte con situaciones de lo más pintorescas.

Hombre arrastrando mucho peso

Descubrir los muchos estilos de las gentes de la ciudad

La moda en Turquía

El día a día de algunos de ellos

Perfil de un señor haciendo un crucigrama en Estambul

Hombre turco tomando el té

Y estampas que te aseguro que te dejarán de cualquier forma menos indiferente

Mujeres en Estambul tomando un helado

Estambul es una ciudad llena de personajes auténticos y situaciones de lo más peculiares que es digno de ser visto calle a calle. Nunca me dejará de llamar la atención culturas como la de este país en las que sigue siendo normal ver a mujeres cubiertas hasta arriba y a los hombre en manga de camisa.

Gente paseando por Estambul

Pareja turca paseando por los alrededores de la Mezquita Azul

Familia típica de Estambul

Cultura y estilo que no todas las mujeres comparten y que aunque algunas decidan vestir cubiertas, tal y como podéis ver lo hacen con un estilo súper femenino y elegante. Echad un ojo.

Mujeres turcas paseando por Estambul

Mújer de turquía

Y como no podía ser de otra forma, otra de las cosas que yo no dejaría de hacer en Estambul sería el pararse unos instantes a escuchar la llamada a la oración frente a una de las muchas mezquitas de la ciudad que si es la primera vez que las escuchas… fliparás. No te quepa duda. No sé que tienen estas llamadas que a mi me encanta.

Recorrer el Bósforo y sentir el cambio de Oriente a Occidente

La tarde caía en Estambul y tras la visita al mercado de Eminönü pusimos rumbo a su puerto, lugar donde cogeríamos un ferry en dirección a Uskudar para disfrutar del mejor atardecer de Estambul.

Atardecer sobre el skyline de Estambul

Según llegues al ferry, siéntate en la parte de detrás y deja que la brisa y las vistas del mar de Marmara junto al skyline de mezquitas del lado europeo te haga vivir una de las mejores experiencias de Estambul.

Skyline Istambul Turkey

Amor

Es el llamado “cuerno de oro” lugar que ha sido de innumerables follones y cuyas espectaculares vistas han sido las protagonistas de muchísimas obras de arte. Juzgar vosotros mismos.

Skyline de Estambul desde el Bósforo

Subir a la torre Galata, las mejores vistas de Estambul

Si eres de los amantes de los miradores… la torre Galata y sus más de 50 metros de altura son entonces tu lugar ideal.

La torre Galata, el mirador de Estambul

La historia de esta torre es graciosa. Según nos dijeron, la torre de Galata, o Galata Kulesi, es la torre más antigua del mundo. En un principio se construyó en madera y sirvió de faro, cosa que no me extraña ya que se ve desde prácticamente todos los lugares de Estambul y siglos más tarde fue reconstruyéndose y convirtiéndose en uno de los mejores puntos de vigilancia de la ciudad y a lo que debemos que a día de hoy sea de los mejores y más bonitos miradores de la ciudad, lleno de sonrosados turistas y algún que otro japo ansioso de contemplar las vistas del mejor mirador de Estambul.

Pescador en el puente de Galata

Señora en el puente de Galata

Iniciamos la ruta desde el puente que recibe el mismo nombre que la propia torre. El puente de Galata. Y desde allí, casí 20 minutos de subida nos separaron hasta la torre, cruzándonos con personajillos com este que me encontré!

Gatillo que me encontré en Estambul

Tras la caminata y la evidente cola que nos topamos a nuestra llegada, subimos sus 50 metros y ya en lo alto de esta, recorrimos el espectacular pasillo panorámico 360º de la torre que te permitirá que puedas ir girando sobre la enorme base de la torre y así puedas contemplar toda Estambul.

En lo alto de la torre Galata

Como el mejor de los vigías del imperio otomano, época en la que esta torre servía de vigilancia controlando la entrada y salida de todos los barcos que pasaban por el cuerno de oro. Así te sientes ahí arriba. No es para menos, ¡si se veía todo!

No me negaréis que son las mejores vistas de Estambul.

Mezquitas de Estambul desde la torre Galata

Todas las terracitas de la ciudad, los ferrys de Asia a Europa en un ir y venir sin parar, las mezquitas al fondo…

Crucero por Estambul desde la Torre Galata

Como digo, el lugar ideal para ubicarse en la ciudad y probablemente una de las mejores puestas de Sol de Estambul.

Estambul desde la Torre Galata

Casitas de Estambul desde la torre Galata

Cuerno de Oro desde la torre Galata

Terrazas de Estambul

Para un amante de los miradores, como soy yo, un lugar como este es un delirio. El skyline de Estambul es una pasada y la torre Galata el lugar ideal para observarlo y confirmar que sin duda Estambul es una de las ciudades más bonitas de Europa.

Vistas del Bósforo desde la Torre Galata

Visitar los mosaicos de Salvador en Chora y comer en el Asitane

El siguiente de los lugares que os quiero enseñar de Estambul podríamos denominarlo como un plan “cultureta-gastronómico” ya que romperá un poco con todo lo que os he podido enseñar de Estambul hasta el momento. Empezaré por la visita a la iglesia de Salvador en Chora. Esta iglesia nos la habían vendido como una de las pequeñas joyas de Estambul. Llegar hasta allí no fue del todo fácil. De hecho “Chora” significa “fuera de la ciudad” de modo que si traducimos literalmente nos quedaría algo así como “Iglesia del quinto pino”. Ante semejante panorama me diréis: ¿merece realmente la pena? A lo que yo os contestaría que sí pero sólo si sigues el plan que a continuación os propongo, de iglesía + restaurante + mirador al atardecer.

La tarde caía poco a poco y aunque estábamos en la quinta puñeta como quien dice, decidimos echarle valor y entre tranvías, algún pequeño pateo que nos dimos y finalmente un taxi dado que se nos hizo tan tarde que nos cerraban la iglesia, logramos llegar por los pelos antes de que nos la cerraran.

Interior de la iglesia de Salvador en Chora Estambul

Según llegamos nos topamos con una iglesia pequeñita, sin ningún objeto en su interior pero cubierta por completo por decenas de pinturas y mosaicos bizantinos considerados como los mejor conservados del mundo. Y no me extraña.

Cúpula del interior de Salvador en Chora Estambul

Mosaicos Salvador en Chora Estambul

La iglesia, pequeñita, nos encantó pero se ve en 10 minutos y a menos que seas un amante del bizantino, llegar hasta aquí, un lugar al que no llegan ni metro, tranvía ni autobus… puede no merecerte la pena y es por esa misma razón por la que os invitaba a que completarais la visita a este lugar visitando uno de los mejores restaurantes de Estambul donde comer comida típica turca: el famoso restaurante Asitane, que como veis, está pegado literalmente a la iglesia de Salvador en Chora.

Iglesia Salvador en Chora y Restaurante Asitane en Estambul

Ya nos habían hablado de que los platos de este restaurante eran de cocina tradicional turca pero lo que menos esperábamos era encontrar en la carta las fechas en que habían sido creados los platos y creeme que las recetas no habían sido inventadas hace 5 años previsamente sino unos cuantos siglos. Sin ir más lejos, ojito al Kebab del siglo XV que nos pusieron. Suena a coña pero es verdad. No os asustéis que no llevaba más de 6 siglos en ninguna nevera.

Kebab del restaurante Asitane comida turca

Unas gambitas “Pilaki”, lo que vienen siendo unas gambas al ajillo turcas. Te las sirven frias y junto al ajito le añaden zanahoria y cebolleta. No puedo decir que estuvieran malas. Digamos que estaban curiosas.

Gambas al ajillo a la turca del restaurante Asitane

Y por último, esta “Empanada turca” llamada “Hassa Boure” que personalmente junto al kebab fue de lo que más me gustó.

Comida turca del restaurante Asitane

Como anécdota de la noche remarcar que Manolito batió el record de asistencia a un WC durante una cena (planto un pino y fue a cambiar al canario 2 veces en hora y media de cena) y por otro lado destacaría también a este símpatiquísimo camarero que estuvo muy atento y servicial con nosotros y que nos hacía reverencias cada 2 x 3 a cada cosa que pedíamos. Tanto es así que insistió mucho en posar para nosotros frente al cartel del restaurante. Fijaos que bien lo hace.

Camarero del restaurante Asitane en Estambul

El chico nos enseño las maravillosas dependencias del restaurante y finalmente, en un climax de seriedad absoluta, nos invitó a firmar el libro de visitas oficial del restaurante donde si vais podréis buscar la dedicatoria que dejamos con cariño al restaurante.

Dedicatoria que dejamos en el restaurante Asitane

Ni que decir tiene que la dedicatoria que veis la tradujimos verbalmente en inglés a nuestro camarero. Creemos que no entendió demasiado bien la traducción ya que con una medio sonrisilla dijo “Ahhhhhhh…. ajá… tankiu tankiu” y ni mucho menos creemos que sepa qué es ni dónde está Villaurraco.

Despedir a Estambul con un café al atardecer desde Pierre Loti

Nuestro viaje llegaba a su fin y la hora de despedir a Estambul también. La morriña del final de un viaje es algo célebre y que mejor que combatirla con otro de los miradores más bonitos de Estambul, otro buen café y cómo no, frente a otro de los mejores atardeceres desde el punto más alejado del meollo turista: el famoso Café Pierre Loti.

Café Pierre Loti en Estambul con alguna de las mejores vistas de la ciudad

Según llegamos todas las sillas estaban ocupadas y entre que se hacía hueco y no, bajamos a uno de los miradores inferiores desde donde pudimos contemplar unas impresionantes vistas de Estambul y su cuerno de oro.

Atardecer frente al cuerno de oro en Estambul

Cuerno de oro en Estambul

El nombre de este café se debe a un escritor franchute llamado Julien Viaud, también conocido como Pierre Loti, que al parecer venía mucho a este lugar para inspirar sus novelas. Y no me extraña.

Cafelito desde el mirador de Pierre Loti en Estambul

Tras unos minutillos de espera, pillamos un “primer sitio libre” donde aprovechamos para comer unas curiosas mazorcas de patata frita! Riquísimas.

Comiendo las mazorcas de patata

Y a los 10 minutos, una familia nos cedió su sitio desde donde pudimos disfrutar de lo que quedaba de tarde junto a la hora mágica de Estambul.

Hora mágica al atardecer en las mezquitas de Estambul

Las vistas desde allí nos hicieron ver por qué razón se le llama cuerno de oro. Fijaos en su forma y colores al atardecer.

Hora mágica en el cuerno de Oro

Una maravillosa postal que quiso regalarnos la ciudad antes de regresar a España y que sin duda ha colocado a esta ciudad, Estambul, entre una de mis ciudades favoritas del mundo.

Bandera de Turquía

Mapa de los lugares que se han visto en este reportaje

Información práctica si quieres vivir estas experiencias

¿Qué consejos me darías antes de vistar la Mezquita Azul? ¿Cuánto vale?

Entrar es gratis. Es importante llegar a primera hora. Los grupos de japoneses, alemanes jubilados o rusos, se agolpan a lo bestia en súper grupos de 200 personas que le robarán cierta magia al lugar de modo que ve pronto, pasa de ellos y sigue caminando como si fueras uno más y ponte el primero. No pasará nada. Ellos van en grupo y son otro rollo.

¿Es cierto que los Martes cierran muchos lugares?

Ojito al tema de las aperturas. El palacio Topkapi, las cisternas de Yerebatán y muchos otros lugares los cierran los Martes. Es un día curioso y por eso lo cito aquí.

¿Es peligrosa Estambul de noche?

Como en cualquier ciudad del mundo hay que tener cuidado pero la sensación con la que nosotros nos vinimos es de una ciudad muy tranquila y cero problemas.

Precio, horarios y consejos para visitar Topkapi

Es importante ir muy pronto. El acceso a los palacios y el harén es limitado y si quieres evitar grandes pelotoneras de guiris lo mejor es ir prontito, sacar la entrada y así evitar colas.

Entrar al palacio son 25 liras y al Harén 15 liras. Abren de 9 a 17h y como digo ojito con las entradas al harén que os quedais sin ellas.

Precio, horarios y consejos para visitar las cisternas de Yerebatán

De miércoles a lunes: de 9:00 a 18:30 horas.
Martes cerrado. Llevad dinero en efectivo para hacer el tonto tal y como nosotros lo hicimos vestidos de Sultanes. Cada fotografía vale 5€.

¿Recomendarías la visita a un baño turco?

Tal y como dije en el post que dediqué al hamman árabe… hombre, yo una y no más pero si no lo has probado nunca… la experiencia merece la pena y muchísimo. La anecdota es fascinante y es algo que debes visitar obligatoriamente para poder ponerle con propiedad nombre y apellidos.

De todas las mezquitas, ¿cual es la que más te ha gustado?

Yo me quedaría sin duda alguna con Suleymaniye

¿Vale dinero entrar a las mezquitas?

Nosotros no tuvimos que pagar nada. Son todas gratuitas.

¿Cómo se va a Uskudar y dónde se cogen los ferrys al lado asiático?

A esta experiencia le dediqué un artículo completo en el blog y en el pie de página tenéis toda la información para poder vivir la experiencia.

¿Cómo hay que ir vestido para entrar a las mezquitas?

Las mujeres deben ponerse un pequeño pañuelo y no ir con pantalón corto. Los zapatos siempre han de quitarse para entrar. Tienes 2 opciones: ir descalzo o ponerte unos calcetinitos de plástico.

Precios y horarios de la iglesia de Salvador en Chora

El precio de entrada son 15 liras.
De jueves a martes: de 9:30 a 16:30 horas.
Miércoles: cerrado.

Precios y horarios de la iglesia de la torre Galata

El precio de entrada son 10 liras.
Todos los días de 9:00 a 20:00 horas.

Manolito y Diario de un Metiroso después de Estambul

A Manolito, mi gran amigo y compañero de viaje, que tan buenos ratos me hizo pasar en esta mágica ciudad.